martes, 15 de abril de 2014

CANTO Y EMBARAZO


CANTO Y EMBARAZO

Dr. Josep Rumbau


Es el embarazo una situación tan frecuente entre el colectivo de cantantes profesionales que acuden a los teatros de ópera, que no hay temporada en el Liceu que no cuente con uno o dos ejemplos.
La laringe humana y por lo tanto también la voz son extremadamente sensibles a los cambios hormonales, se trate ya de una simple menstruación, de una menopausia o de una gestación. La larga duración del embarazo, la frecuente incidencia y la importancia de los posibles cambios en la voz así como la distensión de la musculatura abdominal secundaria al crecimiento uterino, o el frecuente reflujo gastroesofágico, justifican plenamente la inclusión de un capítulo sobre el tema.
Durante el embarazo hay un incremento de los niveles en sangre de estrógenos y progestágenos. Ello produce cambios a nivel de la laringe (laringitis gravidarum): existe edema o tumefacción a nivel de los pliegues vocales. Esta tumefacción cambia la masa de las cuerdas vocales volviéndolas más pesadas y modificando la calidad de la vibración. La voz puede volverse ligeramente velada o ronca y puede hacerse difícil alcanzar las partes más agudas de la tesitura vocal. Algunas notas pueden llegar a perderse. La voz puede sonar amortiguada. En consecuencia la cantante debe poner más esfuerzo, la fatiga es fácil y puede comenzar a contraer la musculatura del cuello, garganta, mandíbula y base de la lengua para compensar las disminuciones del sonido. Este esfuerzo puede perjudicar al tejido de los pliegues vocales incluyendo un desgarro de la mucosa o una pequeña hemorragia capilar en la misma superficie de la cuerda vocal. En estos casos, la cantante suele experimentar un cambio brusco de voz, habitualmente voz ronca o afonía.7 Entonces debe consultar con urgencia un foniatra y practicar una laringoscopia diagnóstica.
En raras ocasiones, se pueden liberar andrógenos durante un embarazo normal y puede resultar una inseguridad vocal inicial seguida de cambios rápidos de timbre con un agravamiento de la frecuencia fundamental de la voz. Los cambios androgénicos son permanentes y definitivos y la nueva voz pierde notas agudas y gana graves. En algunos casos es posible que la cantante pueda volver a su carrera profesional 8.
La progresiva distensión abdominal durante el embarazo debido al crecimiento uterino, puede interferir la función muscular abdominal y por tanto el soporte de la voz. Ello se hace más ev
idente a partir del cuarto y quinto mes. Si hay compromiso en el soporte de la voz, hay que extremar la prudencia para no sufrir un traumatismo vocal agudo, por sobreesfuerzo, a nivel del pliegue vocal.
Durante el embarazo es frecuente la presencia de reflujo gastroesofágico, por incompetencia del cardias (válvula que en condiciones normales impide el paso del contenido del estómago al esófago). El contenido ácido del estómago refluye hacia el esófago y puede llegar hasta la faringe (ver capítulo de laringología y el de enfermedades abdominales) provocando una irritación y consiguiente inflamación de la garganta y la laringe y cambios, por tanto, deletéreos sobre la voz.
Fig 1. Esquema de los trastornos que hacen referencia al canto durante el embarazo.A pesar de lo descrito anteriormente, la participación de cantantes embarazadas es habitual en las temporadas de ópera de los grandes teatros, y éstas, a pesar de su estado de gestación, siguen haciendo las delicias de los aficionados a la lírica.